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Observación minuciosa en Grafología: diferencias entre el estudio general / extrínseco y el particular / intrínseco

 


La grafología exige una observación sistemática que combine la visión de conjunto (lo extrínseco o general) con el examen pormenorizado de los rasgos (lo intrínseco o particular). Este artículo explica por qué ambas perspectivas son complementarias, presenta una guía práctica paso a paso para el análisis, cita a referentes históricos y agrega con consejos concretos.



1. Por qué importa mirar con lupa y con perspectiva


La escritura es un acto complejo: es producto de procesos motores, cognitivos y emocionales que se reflejan tanto en la organización global de la página como en los rasgos microscópicos de las letras. Los pioneros de la grafología moderna —Michon, Crépieux-Jamin, Klages, Max Pulver y otros— establecieron la necesidad de combinar observación holística y análisis de signos para obtener lecturas fiables.


Clave: Ignorar la visión de conjunto conduce a lecturas fragmentadas; ignorar los detalles conduce a generalizaciones imprecisas. Ambos planos se retroalimentan.


2. Definición práctica: extrínseco (general) vs intrínseco (particular)


  • Estudio general / extrínseco (visión de conjunto):

    Observa la disposición del escrito en la página: márgenes, alineación, uso del espacio, organización por párrafos, interlineado, ritmo de escritura (si es posible), aspecto global y coherencia del texto. Este plano aporta información sobre la capacidad de planificación, orden, prudencia o impulsividad en términos actitudinales.


  • Estudio particular / intrínseco (análisis pormenorizado):

    Examina los rasgos concretos de las letras y trazos: tamaño, forma, dirección de las líneas, rapidez del trazado, presión, inclinación, ligaduras (conexiones entre letras) y el aspecto de conjunto de las letras (microestructura). Estos rasgos se relacionan con variables como energía psicomotriz, control afectivo, estabilidad emocional y rasgos cognitivos.


Nota histórica: La clasificación sistemática de signos y la “teoría de las resultantes” —que propone que la suma de rasgos crea una imagen de personalidad— fue una aportación clave de Crepieux-Jamin al método grafopsicológico. Esto refuerza la idea de integrar observación global y detalle.


3. Lista de comprobación práctica (checklist) — cómo observar paso a paso


A. Observación extrínseca (primera pasada — 60–90 s)

  1. Título / fecha / contexto del texto (si existen).

  2. Margen izquierdo/derecho, superior e inferior: ¿simetría o asimetría?

  3. Organización del texto: alineación, párrafos, sangrías.

  4. Espaciado entre líneas y entre palabras: ¿apretado, normal, amplio?

  5. Ritmo perceptible (si hay más de una muestra): variaciones, consistencia.


B. Observación intrínseca (segunda pasada — 5–15 min según la muestra)

  1. Tamaño o dimensión de las letras (macro vs micro).

  2. Forma: redondeadas, angulosas, simplificadas, con adornos.

  3. Dirección de las líneas: tendencia ascendente, descendente o recta.

  4. Rapidez del trazado: fluidez, vacilación, cortes.

  5. Presión: fuerte, media, ligera (indica energía y tono afectivo).

  6. Inclinación de las letras: vertical, inclinada a la derecha/izquierda.

  7. Ligaduras: cómo se conectan las letras dentro de las palabras.

  8. Aspecto de conjunto: proporciones, balance y armonía entre rasgos.

(Estos ítems coinciden con las categorías clásicas usadas en formación y práctica profesional).


4. Cómo integrar las dos miradas — método de síntesis


  1. Toma de datos objetivos: registra cada rasgo en una ficha (ej.: “presión: media-fuerte”; “tamaño: medio-pequeño”; “márgenes: izquierdo reducido”).

  2. Contraste y coherencia: busca si los rasgos intrínsecos apoyan o contradicen la impresión extrínseca (ej.: texto ordenado pero letra muy variable → posible control social con fluctuaciones internas).

  3. Jerarquización: prioriza rasgos estables (p. ej. inclinación crónica, tamaño) sobre rasgos situacionales (p. ej. presión en una única línea).

  4. Contextualización: incorpora datos del contexto (edad, formación, objetivo del texto, si fue escrito a prisa).

  5. Formulación de hipótesis múltiples: propone interpretaciones alternativas y marca grado de certeza.

  6. Contraste con referencias: compara con patrones tipificados en perfiles profesionales cuando corresponda (grafología en RRHH, pericia, orientación). Aquí la bibliografía aplicada —como los manuales y trabajos sobre grafología aplicada a RRHH— aporta guías para matcher rasgos con requisitos de puesto.


5. Aplicaciones prácticas: selección de personal y pericia


En selección de personal, la combinación de extrínseco e intrínseco permite construir profesiogramas grafológicos (rasgos deseables para un puesto) y evaluar compatibilidad. Algunos autores han desarrollado guías prácticas para aplicar la grafología en RRHH con criterios estandarizados y éticos.

En análisis o contextos forenses, la rigurosidad en la observación y la documentación de cada rasgo (fotografías, digitalización, ficha metódica) es imprescindible por razones de reproducibilidad y validez.


6. Buenas prácticas profesionales y límites éticos


  • Siempre obtener consentimiento cuando la escritura se use para selección o diagnóstico.

  • No generar juicios absolutos: la grafología informa sobre probabilidades y tendencias, no sobre determinismos definitivos.

  • Registrar metadatos (fecha, condiciones, instrumento de escritura) para controlar variables situacionales.

  • Complementar con otras herramientas valoración (entrevista, pruebas técnicas) cuando la decisión tenga impacto laboral o legal. (Esta postura es la que recomiendan las escuelas y cursos de grafología aplicada).


7. Recursos clásicos y bibliografía recomendada (selección)

  • Jules Crépieux-Jamin — Escritura y carácter (teoría de las resultantes).

  • Jean-Hippolyte Michon — fundador de la grafología científica.

  • Max Pulver — simbolismo del espacio y aportes sobre la expresión psíquica en la escritura.

 
 
 

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